Los días pasaron y con ellos los sucesos fueron menguando entorno a la academia. Nadie sabia lo que paso la otra noche, aunque los mas avispados, intuyeron que había pasado, no solo por los aullidos o la luna llena, sino por su eterno archienemigo, quienes tenían un olor peculiar.
Ya ha pasado un día…tendré que volver a la rutina diaria – suspire a mi pesar, solo recuerdo cuando me convertí en aquella bestia…- no, luchare contra mis instintos y no dejare que ‘’eso’’ se apodere de nuevo de mi alma…
Como imaginé, tome la rutina de siempre hacia las clases, aparentaba ser el mismo de siempre pero veía en las caras de las personas diferentes sentimientos: odio, venganza, repugnancia, miedo y en una persona que nunca me fije en ella, vi una mezcla de admiración y comprensión.
Se puede saber que cojones les pasa a los demás? – pregunte irritado a aquella persona, no pude ver mucho de su cuerpo ya que el invierno iba entrando en nuestras tierras y la gente iba muy abrigada, al fin y al cabo estábamos en uno de los países mas frioleros de Europa-
Saben quien eres, algunos te temen, otras personas es posible que te acepten, Wolf. – respondió una voz cálidamente agradable de detrás de una bufanda-
Wolf? Que significa eso? – respondí intrigado-
Wolf significa lobo en otra lengua, o venga ya, no me digas que no as estudiado ingles?
Antes de darme cuenta, me había quedado de piedra, se quito la capucha y la bufanda que le cubrían la cara, vi unos hermosos ojos grises y un pelo negro como la mas oscura de las noches.
Vengo de un país en el que la mayoría de los extranjeros, o como llamamos en mi país ‘’guiris’’, son ingleses, y como que ellos no hablan sobre lobos. Tu nombre es?
Que grosero! Se supone que los hombres se presentan ante las mujeres y no al revés, pero pasare esto por alto, solo por hoy.
Mi nombre es Alexa van Hellsing, procedo de un digno linaje de Vampiros. Te toca, Wolf.
No me vuelvas a llamas a si, Alexa Van Hellsing. Mi nombre es Alexander Valentine y soy un humano.
Lo dudo amigo mío, no es tu sangre y tu olor lo que hay en tu cuerpo, es la de un lobo con ansias de sangre, oh venga, soy una de las chicas con mas olfato que hay en esta academia o cárcel como digo yo.
Bueno, ya hablaremos en otro momento, pequeña vampira. Me toca clase de filosofía.
Que coincidencia, ahí es donde me dirigía, me acompañas, asqueroso perro?
Entramos los dos en la clase y el aire estaba demasiado tenso, lleno de odio y muerte, todos riéndose a carcajada amplia, claramente, sus instintos llamaban a matarme ahí mismo y quemar mi cuerpo, pero no hicieron nada, solo vi en la pizarra de clase una parodia de un vampiro agarrando a un lobo con una correa. Reconocí el dibujo, era de Kate, aquella persona que creía que era mi mejor amiga.
Alexander, no les hagas caso, no saben como eres en realidad – comento Alexa con una alegre sonrisa-
Nadie te a pedido que sientas lastima por mi, a si que por favor, no me trates como a un muerto de hambre que pide a gritos un trozo de pan.
Vi los ojos de Alexa derramando lagrimas, mi corazón lo sintió en lo mas profundo, pero en ese mismo instante me daba igual, solamente no podía apartar la mirada de aquella persona que había comenzado todo aquello, ahí estaba, postrada en lo alto de la clase al lado de una ventana, mirándome con asco. Fui tonto, pues me acerque a aclarar todo lo que paso, pero sin saber como acabo todo empeorando…
Ni sete ocurra acercarte lobo, creí en ti, creí que te quería, por dios incluso me hice amiga tuya! Me avergüenzo de mi misma por ser tan ingenua.
Nunca te mentí Kate, ni yo mismo sabia que era, yo también te quiero, incluso diría que aunque fueras una vampira, licántropo, humano o una quimera, te seguiría queriendo.
Cállate sucio perro, aquel que me mintió y traiciono mi confianza no merece ser digno de hablar contigo y aun a si lo hago, a partir de hoy mas te vale que me dejes en paz, pues sino hare que no hayas tenido ganas de nacer. Hasta nunca.
Perdí lo que amaba y no supe como recuperarlo, lo que ahora quería era estar solo y dar mi típico paseo solitario, como el lobo que era, si, ahora que ya no tenia nada que perder, decidi aceptar a la bestia que hay en mi interior.
No temas, yo estare a tu lado Alexander – comento alegre Alexa –
Deja que te muestre un nuevo mundo manchado con la sangre de nuestros enemigos
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