- Mi nombre es Van Holken para tu información, pequeñaja.
- Bueno bueno, creo que esto se podrá arreglar con…una taza de te! –comento el padre de kate con la cara iluminada a riesgo de empeorar el ambiente.
- Parece ser que la organización se esta moviendo de nuevo, habremos de hablar con ellos como en los viejos tiempos, prepárate esta vez, señor Vankisher, o debería llamarte ‘’Wolf Jäger’’
- Ese tiempo quedo en la oscuridad, aun intento expiar los pecados que cometi en aquella época, ahora solo soy un viejo que cuida de su querida hija y es el director de una escuela para jóvenes con ciertos poderes especiales.
– dijo en apenas un suave susurro y con una media sonrisa en su cara.
- Entonces…ayudareis a Alexander? – pregunto kate impaciente y con su rostro inundado en lagrimas.
- No temas enana, entrene a mi hijo para que soportara la peor de las torturas y aguantara días en un paraje desértico para que sobreviviera.
Con todo aquello, marcharon guiados por las indicaciones de kate hacia el lugar en el que estaban las 3 personas y el cuerpo inerte de Alexander, la única luz que se podía ver era la de un farolillo que estaba ahí en medio para alumbrar, apenas se podía ver algo, solamente a Alexander y 3 sombras… sin mediar alguna palabra, conforme Holken vio a esas personas en su punto de mira, preparo un fusil de francotirador y unas municiones
impregnadas de agua bendita fabricadas por los monjes del vaticano, el cual disparo rozando la mejilla de Alexa
- La próxima vez no fallare, devolverme el cuerpo de esa persona que ustedes llamáis perro.
- Me has hecho una cicatriz en mi bello rostro…me las pagaras por esto sucio y rastrero perro del infierno! – grito enojada la chica al ver salir sangre de cara.
- Ray, sujétala no queremos que se le vaya la cabeza y nos mate a todos, sabes como se pone en ‘’ese estado’’
- Por dios, la ultima vez que la vi en aquel estado acabo con medio de mi ejercito por que uno de mis subordinados la rozo con su cuerpo mientras pasaba a su lado, crea el portal ya mismo.
- Tür zur Dunkelheit…
- Lo siento pero tendremos que irnos primero! Esta chica ya esta sobre pasando mi limite y no puedo aguantarla demasiado!- comento ocioso el hombre al que llamaban Brenth.
Desaparecieron en la oscuridad, una oscuridad siniestra y tentadora por la que una persona quiso correr hacia ella y adentrarse…
- Holken…as visto lo mismo que yo verdad? Es una técnica de la antigua republica…un portal a la oscuridad- comento vankisher a holken en un susurro inaudible para un ser humano.
- Si, lo he visto, no estoy ciego como vosotros.
- A donde os lo lleváis!? Papa, padre de Alexander, que hacéis!? Ayudarle!
- Ya no podemos hacer nada, se lo han llevado al cuartel general.
- Pero, pero…esto no puede ser…no hice nada por el…
- Déjalo estar hijita, ya veras como todo sale bien y podras volver a el y hacer que te perdone- acaricio su cabeza como si fuese de cristal y temiera que se podría romper.
Horas mas tarde, me encontré atado de manos y pies a una silla en una especie de cárcel o mazmorra, no sabría decir pues el olor nauseabundo y los chillidos horripilantes que provenían de los alrededores hacía que en mi interior temiera lo que me esperara, escuche abrir la puerta y aparecer de entre las sombras una persona encapuchada, su voz era debil y los rasgos de sus movimientos parecían un tanto torpes, tenia enfrente a la persona que estaba detrás de todo esto y con furia empecé a propinarle insultos y a gritar dejándome la voz en un intento de que alguien pudiera escucharme.
- Calma joven muchacho, oh te dañaras las cuerdas vocales y las manos y los pies, te necesitamos vivo para nuestro pequeño objetivo.
- Nunca dejare que me utilicéis para vuestro bien, nunca me habéis oído?
- Oh, seguro? Esta bien, adelante chica, pasa.
Por la puerta, apareció una figura hermosa y bella que Alexander nunca olvidaría, pues estuvo bastante tiempo enamorado de esa persona…
- Kate…